Una biblioteca se usa para guardar objetos que se utilizarán seguidos y que cuenta con algunas propiedades concretas.
Desde la biblioteca, estos objetos pueden servir de modelo y ser recuperados siempre que sea necesario.
Para comenzar creamos un marco rectangular, debajo hacemos una caja de texto, luego vamos a Archivo/Nuevo/Biblioteca.

Las bibliotecas se guardan de forma independiente a los documentos indesign.

Luego lo podemos utilizar en cualquier documento, simplemente la arrastramos a la hoja.
Una misma biblioteca puede ser utilizada en cualquier documento de Indesign. La biblioteca se guarda como documento independiente y por lo tanto no depende del documento en el que ha sido creado.
Un fragmento es un archivo que contiene objetos y describe su ubicación relativa entre ellos en una página o en un pliego de páginas. Utilizaremos fragmentos para reutilizar y colocar convenientemente los objetos de la página. Para crear un fragmento, guardamos los objetos en un archivo de fragmentos que tenga la extensión .IDMS.
Al colocar el archivo de fragmentos en InDesign, podemos determinar si los objetos se colocan en sus posiciones originales o en el lugar en el que haga clic. Se pueeden almacenar fragmentos en la biblioteca de objetos y Adobe Bridge, además de en el disco duro.
El contenido de los fragmentos conserva sus asociaciones de capas cuando los coloca. Si un fragmento contiene definiciones de recursos y estas definiciones también están en el documento en el que se copian, el fragmento utiliza las definiciones de recursos del documento.
Archivo > Exportar. En el menú Guardar como Fragmento de InDesign. Escribimosa un nombre para el archivo y hacemos clic en Guardar.
¿Bibliotecas y/o fragmentos? reutilizar es la clave:
Cuando se maquetan páginas, es normal trabajar con elementos o grupos que se repiten una y otra vez. Por ejemplo, la colocación de una caja de imagen con una determinada estética junto con una caja de texto que tiene los estilos aplicados para el pie de foto. En vez de hacerlo de nuevo, desde cero, cuando se necesita cada uno de los elementos que la componen es mejor usar otras opciones. En InDesign en vez de copiar y pegar hay otro par de alternativas interesantes para la incorporación de elementos ya construidos anteriormente: nos referimos a las bibliotecas de objetos y a los fragmentos.
Con estos procedimientos se usa una fórmula de gran funcionalidad: arrastrar y soltar donde se precise. Aunque en principio parecen casi similares, hay diferencias importantes en estos dos métodos que determinan su utilización especializada.
Por un lado, las bibliotecas de objetos permiten tener una organización muy completa de los textos, gráficos, trazados o dibujos vectoriales, páginas, e incluso rejillas de guías que se utilizan más a menudo. Además se pueden crear bibliotecas sin límite, por ejemplo, para cada proyecto o publicación. Son útiles para incorporar los elementos (mediante arrastrar y soltar) que se necesiten en distintos lugares. Las librerías se muestran como paletas que flotan en los documentos de InDesign y están disponibles en todo momento y en cualquier archivo.
Las bibliotecas se crean en Menú Archivo > Nuevo> Bilbioteca. A partir de ahí se pueden incorporar elementos mediante las opciones de la paleta, si bien el método más asequible y rápido consiste en arrastrar y soltar cajas y objetos construidos a la paleta de la biblioteca elegida cuya pestaña tiene su nombre. Una vez hecha la incorporación del nuevo elemento y si se prevé que crecerá de manera incontrolada, es bueno dedicar un tiempo a la clasificación de cada elemento para recuperarlos con mayor rapidez en las búsquedas.
Lo mejor de las bibliotecas, en oposición a los fragmentos, es que se pueden añadir tantos elementos como se quiera y también se pueden organizar de cuatro maneras (nombre, tipo de objeto, fecha de creación y descripción) para luego hallarlos rápidamente acudiendo a dichas características. Además permite ordenar la colocación en la paleta por cuatro factores: nomenclatura, creación reciente, antigüedad y tipo.
Fragmentos. Por otro lado está la creación y uso de los fragmentos (snippets) que es igual o más intuitiva, ya que los objetos se arrastran y sueltan en el escritorio o carpeta, o también a través de Adobe Bridge.
Se convierten en archivos XML con la representación más completa del contenido de InDesign para su reutilización. Son los grandes desconocidos y permiten trocear la estructura de la maqueta incluso para poder mandar por correo electrónico a los clientes para su reutilización. No necesitan de la creación de una biblioteca para su uso.
Lo que quizá resulte menos sencillo sea hacer una elección acertada entre fragmentos y elementos de Biblioteca, ya que sus características son muy parecidas.
Al incorporar los fragmentos al documento de InDesign aparecen en las coordenadas exactas originales. Esta es la diferencia de uso frente a los elementos de biblioteca. Es casi lo mismo que Pegar en el mismo lugar pero sin tener que copiar el objeto, sólo arrastrarlo y soltarlo en el pliego de trabajo, aunque también se puede usar el comando Archivo > Colocar.
Los fragmentos son de tamaño inferior a la Biblioteca. También pueden organizarse y clasificarse usando las completas opciones de gestión de archivos de Adobe Bridge o el modo que el usuario más le guste para acceder con mayor rapidez a los materiales. Si lo que necesitamos es incorporar elementos con cambio de posición original La Biblioteca será la opción más interesante.
Finalmente no hay que olvidar que ambos casos permiten el intercambio con otros colaboradores porque se conservan todos los atributos importados o aplicados.
Adición de fragmentos a un documento:
Archivo > Colocar.
Creación de fragmentos:
Archivo > Exportar.

fuente: idg.es